Visita de campo a la Finca Paraíso Km 39,7 de la carretera Iquitos – Nauta
Visita de campo a la Finca Paraíso Km 39,7 de la carretera Iquitos – Nauta
Este evento se realizó en el marco del “Tercer
Simposio peruano de restauración de ecosistemas y tierras forestales”, que se
llevó a cabo en la ciudad de Iquitos entre el 28 y el 30 de setiembre.
Por: Paulo Francesco Díaz Sevillano
El sábado 30 de setiembre, como parte de las actividades del “Tercer
Simposio peruano de restauración de ecosistemas y tierras forestales”, se
realizó una visita a la empresa Essensil en las instalaciones de la Finca
Paraíso, ubicada en el kilómetro 39,7 de la carretera Iquitos-Nauta, que cuenta
con siete años de funcionamiento y 13 hectáreas de terreno.
La recepción estuvo a cargo del señor Enrique Lorente Pastor, propietario
de la Finca Paraíso, un centro productivo experimental que fue instalado con el
objetivo de recuperar y usar sosteniblemente las especies forestales de alto
valor económico de la Amazonía peruana. El empresario estuvo acompañado por el
personal que labora junto a él en la empresa que dirige.
Lorente Pastor comenzó indicando que los terrenos que ahora ocupa su
empresa antes estuvieron bajo la presión del uso de glifosato y otros
fertilizantes químicos. Desde que tomó las riendas de estos terrenos se propuso
practicar una agricultura para la soberanía alimentaria. También recalcó que en
su empresa utilizan productos orgánicos, como gallinaza, pero se han apoyado de
cal agrícola y roca fosfórica en algún momento.
Un aspecto para destacar en la visita a la primera parcela de la Finca
Paraíso es que, sus plantaciones son denominadas “pilotos”, aprenden a través
de la prueba-ensayo-error, con un carácter básicamente empírico. Uno de los
participantes preguntó si es que la empresa realiza estudios de suelo antes de
realizar plantaciones, a lo que el propietario respondió que no lo hace porque “le
resulta más barato coger, sembrar y ver dónde funciona y dónde no funciona”.
Lorente Pastor indicó que sus plantaciones son establecidas bajo
asociaciones, porque, según afirma, “en la Amazonía el monocultivo no
funciona”. De esta forma, pudo socializar sus plantaciones de bolaina blanca y
caoba, así como palo de rosa con puspo poroto (una leguminosa), que lo ha
replicado en otras plantaciones porque han logrado buenos resultados.
Adicionalmente, ante la pregunta de un participante sobre plagas y enfermedades
en las plantas de palo de rosa, Lorente Pastor indicó que dejan que las plantas
se curen solas, trabajan con la inteligencia vegetal, porque según afirma, “las
plantas se defienden solas, aunque de vez en cuando se les debe dar alguna
ayuda”.
En la Finca Paraíso se han sembrado dos variedades de palo de rosa, la primera de hoja lanceada y la segunda de hoja ancha. Durante la segunda parte del recorrido, personal de la empresa recomendó no usar repelente ni tocar las plantas debido a la sensibilidad del palo de rosa. En la segunda plantación de han establecido abejas porque de acuerdo con Lorente Pastor “la presencia de abejas estimula la floración”. Una asociación que no funciona con el paso de rosa de acuerdo con las observaciones en la Finca Paraíso es la que sucede con el pijuayo, debido a que “las raíces del pijuayo estrangulan a las raíces del palo de rosa y atraen muchos rayos”. Una lección aprendida en la segunda plantación de palo de rosa es la densidad de siembra, “a mayor densidad, mayor crecimiento”, afirmó Lorente.
Conforme se avanzaba en el recorrido se observaron otras plantaciones como
las de shiringa, shihuahuaco, andiroba, caoba, quinilla, azúcar huayo, copaiba,
mari mari y el infaltable palo de rosa. Lorente Pastor mostró algunos
ejemplares de palo de rosa que se encuentran en etapa de floración, algo que lo
califica como un logro.
Por otro lado, el propietario de la Finca Paraíso hizo énfasis en la
epigenética y la inteligencia vegetal. Indicó que cuando una planta “está
siendo atacada por algún agente externo, esta produce etileno, que es un gas
muy volátil y avisa a las de su misma especie que la están atacando; y esta
planta atacada produce esta reacción para combatir a su depredador”. Además, reafirmó que “las plantas se saben
defender solas y nos llevan [a los seres humanos] millones de años de ventaja en
la evolución”.
Un participante preguntó: si cuando las plantas se encuentran en asociación (más cerca) y el follaje es mayor, ¿las plantas de palo de rosa disminuyen la cantidad de esencia? Lorente Pastor respondió que no, normalmente producen la misma cantidad.
Un aspecto importante que se observa en la Finca Paraíso de acuerdo con
relatos de su propietario es la presencia de fauna en la zona, algo que resalta
debido a que cuando empezaron sus actividades hace siete años, la presencia de
animales era mínima. Ahora observan presencia de colibríes en las plantas de
palo de rosa, diversos tipos de aves como tucanes. Así mismo hay presencia de
ardillas, mono leoncito, reptiles e incluso nutrias en los cuerpos de agua que
recorren la finca.
Al momento de observar una nueva plantación de caoba, se comentó sobre el tema de la Hypsipyla grandella. Uno de los participantes preguntó sobre la forma en cómo pueden lidiar con esta plaga. Enrique Lorente comentó que han intentado con mallas hasta alcanzar los cuatro metros. A esta altura, la Hypsipyla grandella no puede generar mayor ataque debido a que lleva consigo entre 100 a 300 huevos, lo que le genera mayor esfuerzo. Una lección aprendida es que la altura de la planta limita el ataque de la plaga. Además, aprovechó para mencionar que muchos aprendizajes alrededor del mundo se han desarrollado de manera empírica, y que es necesario tener en cuenta a las personas que se encuentran fuera de las universidades experimentando directamente en campo.
En otra parte del recorrido se tuvo la oportunidad de presentar una pequeña
plantación de limón chino, en la que muchos de sus individuos se encuentran en
la etapa de fructificación y también están asociados a las plantaciones de palo
de rosa. Enrique Lorente recordó que hace 30 años el limón chino era cultivado
en varios hogares de Iquitos en las huertas de las casas, pero poco a poco se
ha ido perdiendo.
Al seguir recorriendo la finca, uno de los participantes preguntó sobre la
forma de reproducción de las plantas que se han instalado en el lugar. Ante
esto, Enrique Lorente indicó que él “no es partidario de los esquejes, porque
la variabilidad genética lo va a otorgar la semilla por medio de la
polinización”. En cuanto a la inversión en una plantación de palo de rosa, el
empresario Lorente indicó que “entre el tercer y cuarto año recuperas la
inversión hecha en el palo de rosa”, algo que captó la atención de los
visitantes.
Durante la última parte del recorrido, un participante preguntó si la empresa Essensil realiza algún trabajo social con las comunidades o caseríos aledaños. Ante esto, Lorente Pastor indicó que se encuentran colaborando con el caserío Nuevo Horizonte para dotarlos de capacitación en soberanía alimentaria, y cuando la empresa cuente con plantones serán regalados a esta comunidad para que lo trabajen y posteriormente con un contrato, la empresa Essensil pueda comprar la biomasa a esta comunidad a un precio que sea rentable para ambas partes.
Por otro lado, el empresario español indicó sobre la importancia de los
títulos de propiedad al momento de querer trabajar este tipo de proyectos,
porque eso garantiza seguridad y aporta seriedad al proceso.
Finalmente, los participantes agradecieron al empresario Enrique Lorente por la disposición de compartir sus experiencias a lo largo de estos siete años en la Finca Paraíso. Así mismo, la visita se cerró con la frase que ha marcado a este “Tercer Simposio peruano de restauración de ecosistemas y tierras forestales”: “Únete a la restauración”.
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